lunes, 19 de enero de 2015

¡Que te la pique un pato!

Si el mundo no tuvo suficiente la semana pasada con el #lunesTetas, llega la venganza en forma de #lunesPollas. Y es que parece ser que no todo el mundo sabe cómo ir por la vida sin tomarse todo a la tremenda. El humor es una forma de crítica (y el mejor humor suele contener importantes dosis de autocrítica) propia de gente ingeniosa, incluso inteligente, capaz de defender sus opiniones con argumentos que van más allá del porque-yo-lo-digo-y-yo-soy-el-más-fuerte o el porque-yo-lo-digo-y-yo-soy-el-que-manda. En esta vida todo -ojo, he dicho TODO- es opinable, y por ello no debería haber límites al humor (ya sé que estas semanas esto se ha convertido casi en un cliché, pero no por ello deja de ser cierto). Y una vez acabada la soflama, adelante con el humor.



La ciencia también debe estar, por supuesto, dentro del alcance del humor. Y los protagonistas de esta entrada son una buena muestra de ello. Me refiero a los premios Ig Nobel, los premios que distinguen a las investigaciones científicas más bizarras, o como lo definen los organizadores, "logros que hacen reír, y después pensar". Los galardonados suelen acudir a la ceremonia de entrega (muchas veces disfrazados), donde reciben el merecido premio de manos de un Nobel de verdad, que se presta gustoso al evento. En la gala hay actuaciones cómicas y una ópera, y el público es partícipe en bromas y risas. Un buen rollo generalizado, como debe de ser.

El resultar ganador no debe ser considerado como un descrédito para la investigación realizada, y menos aún para los científicos que la realizan. En palabras de los organizadores:
"We are honoring achievements that make people laugh, then think. Good achievements can also be odd, funny, and even absurd; So can bad achievements. A lot of good science gets attacked because of its absurdity. A lot of bad science gets revered despite its absurdity."
"Estamos honrando logros que hacen pensar, y después reir. Los logros buenos también pueden ser extraños, divertidos e incluso absurdos; al igual que los malos. Mucha ciencia buena es atacada por su absurdidad, y mucha mala ciencia resulta reverenciada a pesar de su absurdidad."

La susodicha rana.
El ejemplo más patente es el de Andre Geim, físico del estado sólido ruso-holandés-británico. En 2000 ganó el Ig Nobel por hacer levitar ranas mediante campos magnéticos. A pesar de haber logrado el sueño de cualquier físico y haber conseguido la levitación de un bicho vivito y coleando, siguió investigando. En 2004 descubrió, junto a Novoselov, el grafeno, el material de moda que según dicen hará nuestra vida super-mega-chachi en un futuro no muy lejano. Por ello recibieron el Nobel en 2010. Moraleja: No te cortes de hacer tonterías, que diez años después puede que te den el Nobel.
"Francamente, valoro tanto mi Ig Nobel como mi Nobel al mismo nivel, y para mí el premio Ig Nobel fue la manifestación de que puedo aceptar las bromas, un poco de auto-desprecio no viene mal" - Andre Geim, entrevista a BBC Radio 4 el día 27/7/2013


Grafeno visto con microscopio de barrido.



Si has llegado hasta esta entrada, lo más probable es que haya sido con el reclamo de que iba a hablar sobre el miembro viril. Como es lógico, tan noble parte de la anatomía humana ha sido objeto de investigaciones meritorias de Ig Nobel. Sin ir más lejos, el premio de salud pública de 2013 otorgado a los cirujanos tailandeses Kasian Bhanganada, Tu Chayavatana, Chumporn Pongnumkul, Anunt Tonmukayakul, Piyasakol Sakolsatayadorn, Krit Komaratal, y Henry Wilde "por las técnicas médicas descritas en su informe 'Surgical Management of an Epidemic of Penile Amputations in Siam' [Tratamiento cirúrgico de una epidemia de amputaciones de pene en Siam] - técnicas que recomiendan, excepto en el caso de que el pene haya sido parcialmente comido por un pato"


Esquema que describe la técnica empleada. Lo siento si resulta desagradable, pero las fotografías eran peores.



¿Suena extraño, eh? Con un poco de contexto, quizás no sea tan descabellado. En los años 70, en Tailandia hubo una oleada de esposas furiosas con sus maridos, y más concretamente con sus actividades "lúdicas" extramatrimoniales. La furia se canalizó como venganza, y mientas los maridos dormían, las esposas les cortaban su [inserte sinónimo aquí] y lo lanzaban por la ventana. Ante la profusión de casos (más de cien a lo largo de siete años), los cirujanos se convirtieron en verdaderos expertos en el complejo proceso del restablecimiento del miembro sustraído. Tanto es así que desarrollaron novedosas técnicas, que pusieron en conocimiento de la comunidad científica a través del informe premiado.
¿Y los patos? Tailandia es un país tropical, donde las casas tradicionales están elevadas del suelo mediante pilares para que la capa de aire que queda en medio actúe como aislante térmico. Este espacio es ideal para que vivan los animales domésticos, incluyendo patos. Y los animales, lógicamente al ver que les llueve del cielo un trozo de carne - sí, a pesar de lo que estés pensando, para el pato no es más que carne - se abalanzan sobre él. Aunque la víctima consiguiera arrebatarle al pobre pato su "ración de comida extra", esta no resultaba adecuada para el proceso de reimplantación. Tal y como dicen los autores en el artículo, "la reimplantación debería tener éxito independientemente del método de anastomosis, siempre que la parte amputada no esté mutilada, descompuesta o parcialmente comida por un pato".
En ningún momento se indica la especie de pato implicada en la trama. A mí me gusta pensar que es Gallinula Chloropus. Lo sé, no es un pato, pero es que así tiene más gracia.


Esta no es la única ocasión en la que las técnicas médicas relacionadas con dicha parte de la anatomía han sido galardonadas con un Ig Nobel. El premio de medicina de 1993 fue otorgado a un estudio sobre el tratamiento urgente de penes pillados por cremalleras. Y en un tono menos mórbido, el premio de arte de 1992 recayó en Jim Knowlton, que realizó un póster sobre "penes del mundo animal", y a la U.S. National Endowment for the Arts por promover su adaptación a un libro desplegable (de estos que al abrir las páginas sale en relieve una figura). Curiosa idea...


Para más información

Annals of Improbable Research: About the Ig Nobel Prizes
Berry, M. V.; Geim, A. K. (1997). "Of flying frogs and levitrons". European Journal of Physics 18 (4)
Scicurious: Reattachment of the penis. Unless it was first eaten by a duck
Kasian Bhanganada, Tu Chayavatana, Chumporn Pongnumkul, Anunt Tonmukayakul, Piyasakol Sakolsatayadorn, Krit Komaratal, and Henry Wilde "Surgical Management of an Epidemic of Penile Amputations in Siam,"  American Journal of Surgery, 1983, no. 146, pp. 376-382. 



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